Matemática Sagrada

El número 55 y sus maravillosas bellezas

El filósofo neoplatónico Jámblico, en su libro Teologicaciones de la Aritmética otorga este apelativo, «maravillosas bellezas» al 55. Dice que emana de la Década, ya que es la suma de los diez primeros números:

1+2+3+4+5+6+7+8+9+10= 55

Esto significa que tal y como la Tetractis (el 4 Sagrado) es un número triangular, cuya suma es 10; el 10 es también un número triangular cuya suma es 55.

Veamos cómo es un número triangular; si disponemos las unidades en un triángulo equilátero, nos encontramos con todo lo que un número triangular significa:

Pero el número 55 es al mismo tiempo un número piramidal (en el que las unidades, como esferas forman una pirámide de base cuadrada) de 5 hiladas.

Estos números piramidales (de base cuadrada) son la suma de los cuadrados de los sucesivos números, desde la unidad.

Así:

Lo que expresa la encarnación piramidal o «arbórea» de una Idea. La segunda, después de la unidad en sí misma, que es su propia plasmación; es el 5, o sea, la Mente. La tercera es el 14, símbolo de los dobles siete poderes creadores, asociados a los Lipika, o leyes, que están en el umbral de la manifestación y la contienen (con una polaridad hacia lo «sin forma» y la otra hacia lo que entra en el espacio y el tiempo, como si fueran las siete grapas que unen lo real con lo aparente). La siguiente, una especie de Tetractis manifestada en pirámide cuadrada, origina el 30 (3×10, o sea, el Trino Logos y los Planos de Conciencia del Sistema Solar según las tradiciones esotéricas). Y el siguiente, el quinto, es el 55.

Otra de las «propiedades maravillosas» de este número, y otra vez en relación con la Década, es que se trata de un número de la Serie de Fibonacci, y más precisamente el décimo de esta serie. Recordemos que la llamada Serie de Fibonacci forma cada uno de sus números, desde la unidad, sumando los dos términos anteriores de la misma, y que cuando tiende a infinito el término n+1, dividido el anterior, el n, nos da el Número de Oro.

1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89…

La suma teosófica del 55, esta misteriosa operación ya sugerida por los egipcios de sumar unidades con decenas, con centenas, etc., es 5 +5 =10 = 1. O sea, que retorna de nuevo a la Década y otra vez a la Unidad.

En la Aritmosofía griega, en que los números se convierten en letras y viceversa, este número, el 55, corresponde a 50 (letra N) y el 5 (letra E), por lo que el mismo Jámblico dice que este número es el lexaritmo de EN, que es la palabra griega de UNO, con lo que el profesor Jorge Alvarado Planas llama a este número, el número de APOLO, el “sin Polos”, o sea, la Unidad.

Que esté formado por dos 5, lo empareja al doble 5, o sea, a la Estrella de Cinco Puntas o el Pentágono, y su sombra en la materia, la mano derecha y la izquierda, cada una con sus 5 dedos. El misterio de Kumara-Makara, sobre el cual, H.P.Blavatsky, en su Doctrina Secreta [1]dice:

El sentido más místico del número 5 (Cinco) lo expone en un excelente artículo Mr. T. Subba Row, en Five Years of Theosophy, artículo titulado «Los Doce Signos del Zodíaco», en el cual da algunas reglas que pueden ayudar al investigador a encontrar «el profundo significado de la antigua nomenclatura sánscrita, en los antiguos mitos y alegorías arios». Mientras tanto, veamos lo que hasta ahora se ha declarado en las publicaciones teosóficas acerca de la constelación de Capricornio, y lo que de ella se conoce generalmente. Todos saben que … es el décimo signo del Zodíaco, en el que pasa el sol por el solsticio de invierno, sobre el 21 de diciembre. Pero pocos son los que saben (aun en la India, a menos que estén iniciados) la verdadera relación mística que parece existir, según se nos dice, entre los nombres Makara y Kumâra. El primero significa algún animal anfibio, llamado a la ligera el «cocodrilo», según creen algunos orientalistas; y el segundo es el título de los grandes patrones de los Yogis, según los Purânas Shaiva; de los hijos de Rudra (Shiva), que es también un Kumâra, y hasta uno con él. Por su conexión con el Hombre, los Kumâras están igualmente relacionados con el Zodíaco. Tratemos de ver lo que significa la palabra Makara.

Dice el autor de Los Doce Signos del Zodíaco:

Makara… contiene en sí la clave para su correcta interpretación. La letra ma es equivalente al número 5, y kara signifca mano. Ahora bien; en sánscrito, Tribhujam quiere decir un triángulo, bhujam o karam (ambos son sinónimos) se entiende que significa un lado. Así, pues, Makaram o Panchakaram significa un Pentágono (8).

Ahora bien; la estrella de cinco puntas o pentágono representa los cinco miembros del hombre

Es muy sugerente también que este número, expresado en clave 12, o sea, en el sistema duodecimal, sea el 47, con todo lo que implica. Ya que

55= 4×12 +7

Más aún que el 55 sea un número heptagonal, o sea, el que surge de ir construyendo con unidades heptágonos sucesivos, siendo el cuarto heptágono que se forma, o sea el cuarto peldaño en que desciende el 7 en la manifestación objetiva, como podemos ver en la siguiente figura.

Fig. 4

https://pt.wikipedia.org/wiki/N%C3%BAmero_heptagonal

En una clave química, en donde relacionamos los números con el número de protones de un elemento (este número es quien determina su naturaleza intrínseca), o sea, el llamado número atómico; el 55 es el número del Cesio, el elemento químico más electropositivo de la Tabla Periódica, y el más reactivo de todos los metales, que arde a temperatura ambiente (o sea, que es pirofórico, «portador del fuego», literalmente), en contacto con agua o con la simple humedad del aire. Recordemos también que el nombre de este metal viene del latín «caesius», que designa el cielo azul, dado los colores espectrales de este elemento que, aun siendo un metal, funde a 28 º de temperatura.

En cuanto a la masa atómica, medida en relación con el hidrógeno, el 55, más específicamente 55.8, indica la del hierro, lo que es también muy sugerente. El 55 sería así, simbólicamente, como el Hacha de Hierro que penetra y labora (de labrys) en la materia para hacerla fértil. Cada uno de los 5 sería así quizás, una forma de la mente, una abre caminos en lo interior, para que la luz del espíritu penetre, y la otra hacia el exterior, para dar forma y ordenar el mundo; una especie de Manas/Kama-Manas de las tradiciones teosóficas.

De hecho este número diseña la cabeza de hierro del Hacha de Doble Filo, de la siguiente manera:

Dado que es la unión de dos veces el número triangular 28 (en la unidad vértice se superpone, y por lo tanto no se suma). Lo más sorprendente es que este número triangular es el séptimo, o sea, que tiene 7 líneas o hileras, siete que entran en el mundo ideal, siete en el formal.

https://pt.wikipedia.org/wiki/Ficheiro:Hexagonal_number_28_as_sum_of_gnomons.svg

Siendo el 28 un número también hexagonal, el 4, también podemos ver el 55 como tres hexágonos que se van dilatando cada vez más, unidos por el vértice por otros tres que hacen lo mismo, en espejo.

Es por tanto, según todo lo que hemos dicho antes, símbolo de la Unidad como Década, manifestada y llameando sobre la materia, haciéndola permeable a su misterio y necesidad.

Jose Carlos Fernández

Almada, 16 de Junio del 2021


[1] En el capítulo o artículo «La Cruz y la Década Pitagórica».

1 comentario en “El número 55 y sus maravillosas bellezas”

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