Ciencia

HPB y las teorías antigravitatorias

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“La radiante luz del universal océano magnético, cuyas eléctricas ondulaciones interpenetran en su incesante movimiento los átomos de la creación entera, revelan a los estudiantes de hipnotismo el alfa y el omega del gran misterio, a pesar de la deficiencia de sus experimentos. Tan sólo el estudio de este agente, soplo divino, descubre los secretos de la psicología y de la fisiología y de los fenómenos cósmicos y espirituales” 

Isis sin Velo Vol I 

 

En 1875, explicaba H.P. Blavatsky en su “Isis sin Velo”  que: 

“No hay gravitación en el sentido newtoniano; sino sólo atracción y repulsión magnética y es a causa de su magnetismo[1]que los planetas del sistema solar mantienen sus movimientos regulados en sus respectivas órbitas por el aún más poderoso magnetismo del sol, y no por su peso o gravitación.

Tomo I Capítulo VIII

 

Esta vinculación entre la gravedad y el magnetismo universal; o mejor aún, el afirmar que la gravedad no existe como tal, sino que es el nombre de un proceso no muy bien conocido cuya causa es el Electromagnetismo; fue considerado, a finales del siglo XIX como una ofensa a la Institución Científica.

Y sin embargo, como el lector puede comprobar en el artículo “gravedad y antigravedad”; esto es hoy un hecho. Y aunque no se sabe muy bien cómo, la gravedad depende y es seriamente afectada por vibraciones electromagnéticas. Y no decimos que sea compensada por un potente campo magnético –como se hace con los semiconductores- sino que la gravedad es anulada o disminuida; y tanto el peso como la masa inerte, mudan, cuando no desaparecen.

¿Pero es que nos hemos olvidado de las levitaciones de los santos y mediums, tantas veces y tan bien documentadas? ¿Olvidamos las afirmaciones del sabio Apolonio de Tiana que en el siglo I. d.C explicaba que sus Maestros, en la India del Norte (o quizás en el Tíbet) hacían una ceremonia de saludo al Sol, a varios metros de altura, levitando? ¿Olvidamos, o no queremos considerar, los escritos de Ptolomeo Filopator, que al evocar a Alejandro Magno recuerda como jinete y montura se elevaban en el aire en pleno campo de batalla?

A los científicos más apegados a sus dogmas les incomoda el Efecto Hutchison, las experiencias de Kelley; las pruebas científicas sobre parapsicología de William Crookes (¡Sí, William Crookes, el químico descubridor de los rayos catódicos!) y tantas y tantas otras, porque todas ellas desmienten que la gravedad sea una ley tal y como la conocemos.

Sin embargo, el reloj de la Historia es inexorable y desde hace más de treinta años está dando sus campanadas de cambio de paradigma. La teoría gravitatoria está en crisis y no puede explicar aquellos datos que se la confían. La infamia que se vertió sobre H.P. Blavatsky no ha impedido que cientos de investigadores- como hizo el mismo Einstein- utilizaran y utilicen las obras de esta sabia rusa como guía en sus teorías y experimentos.

Los titulares de los periódicos desconciertan a los profanos y a los que no lo son tanto: “La constante G de la gravedad no es tan constante como se suponía”. “El comportamiento y gravedad del asteroide Eros desconcierta a los astrónomos”. Contrariamente al más elemental sentido común –es decir en un alarde de meta o fantaciencia- “el universo se halla en expansión acelerada”[2]. “La gravedad no basta para mantener la cohesión de las galaxias”; o de los nidos o enjambres de galaxias en su rápido giro. Los astrónomos recurren a la “materia oscura” y la “energía oscura” para mantener enhiesta y en su pedestal la estatua mental de la gravedad, que está cayendo, o más bien, está siendo desmoronada ante tal cantidad de hechos sin explicación…

Sí, el paradigma de la gravedad se está resquebrajando: y con él, los restos de la concepción material y mecanicista del Universo. Ya los experimentos de Física cuántica han pulverizado esta ideología en los ámbitos infinitesimales del átomo, acercando, o mejor, trasfundiendo la Mente a la materia, tal y como hicieron los antiguos egipcios cuando afirmaban que el Todo es Mental.

Hay una Matemática de la Conciencia que rige el Universo Manifestado, el que no es sino la sombra, reflejo, huella y efecto de procesos de una dinámica viva y espiritual.

¿Explica la gravedad la formación y estructura de los anillos de Saturno, con sus vacíos y llenos, como los sonidos y silencios de la música? ¿Explica el plano en que orbitan los planetas en torno al Sol, o por qué lo hacen en el mismo sentido que la rotación del Sol? Y sin embargo, el giro sobre sí mismo de unos planetas, es en un sentido y de otros planetas en otro sentido.¿Por qué? ¿Explica por qué las orbitas de planetas y satélites, como los orbitales de los electrones, se ajustan a una aritmética simple de números enteros? Una aritmética, recordemos, de naturaleza musical, según la conocida Ley de Bode-Titius.

Por explicar, no explica siquiera el vuelo de insectos como el escarabajo rinoceronte, ni la capacidad de truchas y salmones de remontar caídas de agua de hasta 60 metros de altura. Los mismos especialistas aeronáuticos se confiesan impotentes para explicar, según la gravedad, el vuelo del abejorro, ya que no bate las alas con la rapidez suficiente-teórica- para sostener su peso. Es quizás, hora, de recordar otra de las enseñanzas de H.P. Blavatsky, tan a propósito, de que el vuelo de las aves y la natación de los peces, así como el rápido descenso en las profundidades de las ballenas implican cambios en la polaridad y en la gravedad aún no aceptadas por la ciencia.

Prestemos atención al asteroide Eros, uno de los más cercanos a la Tierra. La astronave NEAR (Near Earth Asteroid) aterrizó en este asteroide, el día 12 de Febrero del 2001 después de orbitarlo durante un año y realizar más de 100.000 fotografías. El asteroide, con forma de judía o de plátano tiene unas medidas de unos 33kms de largo, 13 de ancho y 13 de espesor. En su superficie se observa una distribución bastante homogénea de rocas, desde el tamaño de una casa hasta piedras pequeñas,  llamadas regolito, y polvo, muy parecido al que encontramos en la luna. Gira establemente sobre su eje más corto cada cinco horas y dada la forma que tiene, las líneas de fuerza de la “gravedad” llegan a ser casi paralelas al suelo (observándose, de hecho, desplazamiento del regolito según gira). Como la luna, está lleno de cráteres de impactos con otros cuerpos estelares. Pero, ¡y aquí está el enigma que mantiene atónitos y confundidos a los astrónomos!: A pesar de su giro, de su debilísima gravedad  y de los impactos recibidos, nadie entiende por qué las rocas más grandes y también las más pequeñas no han salido despedidas, careciendo (según está confirmado por el NEAR) de campos magnéticos globales o locales. Se arguyen varias posibilidades, una de ellas, que este material rocoso y regolito funcione de amortiguador de impactos, como la arena de una playa; y sin embargo, esto no contenta a los astrónomos, y menos si pensamos en impactos grandes; porque siendo una roca dura y consistente, condrita, debería trasmitir el impulso como lo hace una bola de billar cuando golpea a otra.¿Por qué no salen despedidos rocas y piedras? ¿No será su gravedad distinta de la esperada? El único modo que se ha tenido de medirla ha sido la velocidad de giro de la nave en torno al asteroide, medida esta velocidad desde la tierra según el efecto dopler observado en las ondas de radio recibidas ¿Puede ser que la gravedad sea efecto de otros factores y no de la masa? Los únicos estudios que se han efectuado de la gravedad con masas verdaderamente conocidas, son las medidas de G con péndulos de torsión, y éstas dan una diversidad de medidas que asombra. ¿Será, como afirma Bairo Marcelo Gudiño, la gravedad efecto de la rotación de los cuerpos estelares, que al estar nadando en Eter produce unas atracciones de presión tipo torbellino? Esta es también la teoría del ya fallecido ingeniero José Serrano Camarasa, que conceptúa precisamente la materia como una serie de “burbujas” en el Eter primordial, y deduce así la ley de la gravedad de las leyes básicas de dinámica de fluidos, además de explicar varios de los “problemas insolubles” de la Física actual, como  la naturaleza de los neutrinos, y el corrimiento al rojo de la luz procedente de las lejanas estrellas, sea cual sea la dirección en que miremos, así como la llamada “radiación de fondo” o vibración 3K.

Existen multitud de científicos que aducen pruebas bastante definitivas sobre la existencia de dicho Eter, por más que sean silenciados por la ciencia ortodoxa. Es por lo demás absurdo considerar el espacio, vacío; y la descripción que la ciencia hace de éste es bastante similar al Eter de los presocráticos, cuando no al de H.P. Blavatsky. Recordemos que dicho espacio “vacío” (¿cómo el vacío, la nada puede tener propiedades? ¿Cómo se puede llamar vacío a aquello que posee ciertas cualidades?), presenta, como mínimo, y según la ciencia más conservadora, diez propiedades: constante dieléctrica, módulo de elasticidad, permeabilidad y susceptibilidad magnéticas, módulo de conductancia,  impedancia de onda electromagnética, etc

Deberíamos también, recordar, que los experimentos que hicieron Michelson y Morley de medir la velocidad de la luz a favor y en contra del movimiento de la Tierra (observando que era igual) fueron también efectuados muchas más veces y con mucho mejor medios por Dayton Millers, que obtuvo resultados que no sólo validaban la existencia del Eter, sino que además comprobaron un cambio en sus propiedades según las horas del día, estaciones y disposiciones astronómicas y astrológicas. Hace pocos años volvió a efectuarse el experimento de Morley, y teóricamente confirmó los resultados de éste. Pero ciertamente, el que estas líneas escribe, y humildemente, desconfía- hay muchas variables en este experimento- de esta medida ante una presión ya tan grande de validez de la teoría de la relatividad. Es muy difícil en este tipo de experimentos, no llegar al resultado que todos esperan de él. Desgraciadamente esto es así y el poder mediático ejerce mucha presión. Cristalizada una forma de pensar, es difícil enfrentarse a ella, y no encontrar aquello que uno y todos esperan que uno encuentre.

Para el lector que quiera estudiar con más profundidad le recomendamos las páginas y trabajos monográficos que aparecen comentados en la bibliografía. Multitud de hechos que aquí no comentamos aparecen en estas páginas, a las que el estudiante debe dedicar una atención esmerada, muy especialmente los trabajos monográficos del teósofo David Pratt.

Es curioso, ya Giordano Bruno, el filósofo que tantas verdades científicas formuló con siglos de anticipación, hablaba en sus escritos de la “gravedad” y la conceptuaba como una expresión física y material del Amor universal. Los planetas se mantienen en sus órbitas por el “amor” que irradia del Sol, fuerza centrípeta que equilibra la centrífuga del propio impulso, movimiento y velocidad libre. Esta “gravedad” de Giordano es la fuerza que hace buscar a cada ser y elemento su “lugar natural”, y es, para él, como después para Kepler y aún después para H.P. Blavatsky, un efecto del Magnetismo Universal, una de las propiedades del Eter y una de las manifestaciones de la corriente de Vida, que como Electricidad Cósmica, impulsa y alienta todo cuanto existe. 

Añadimos, para terminar, fragmentos de libros y artículos de H.P. Blavatsky que versan sobre la gravedad y su causa. 

“El Eter es la fuente y la causa de las fuerzas de cohesión, químicas, térmicas, eléctricas y magnéticas” Doctrina Secreta I -508 

“Los pitagóricos sostenían, contrariamente a los modernos científicos, que la luz es un agente que no dimana directamente del sol ni de las estrellas. Lo mismo puede decirse respecto de la ley de la gravedad. De acuerdo con las enseñanzas pitagóricas, sostenía Platón que la gravedad no era tan sólo la atracción magnética de las masas menores por las mayores, sino también la atracción de los cuerpos semejantes y la repulsión de los contrarios”  Isis sin Velo Vol 1 

“La Ciencia ha cambiado de faz en el último cuarto del siglo; pero la gravitación ha permanecido, debiendo su vida a nuevas combinaciones después de haber sido casi destruidas por las antiguas. Puede ella muy bien responder a las hipótesis científicas, pero la cuestión es si responde igualmente bien a la verdad, y representa un hecho en la Naturaleza. La atracción por sí sola no es suficiente para explicar tan siquiera el movimiento planetario; ¿cómo pues, puede suponerse que explique el movimiento de rotación en los infinitos del Espacio? La atracción sola no llenará jamás todos los vacíos, a menos que se admita un impulso especial para cada cuerpo sideral y se demuestre que la rotación de los planetas con sus satélites es debida a alguna causa combinada con la atracción. Y aún entonces- dice un astrónomo- la Ciencia tendría que nombrar esa causa”  Doctrina Secreta Vol II Pag 228 Edición Kier 

José Carlos Fernández

 

BIBLIOGRAFIA 

http://www.babab.com/no08/eros.htm.  Sobre el asteroide Eros y la información suministrada por la astronave NEAR 

http://www.geocities.com/bmarcelog/eros.htm  Interesante y creativa teoría gravitatoria de Marcelo Gudiño, maestro de Química en una escuela argentina; pero con una imaginación y carencia de prejuicios propia de un filósofo y con importantes destellos de genialidad. Destacar, de él también sus tratados de inteligencia creativa o multidireccional, así como una crítica admirable a la matemática actual, por cuanto considera –la Matemática actual- como número lo que no es ni fue nunca un número, el Cero. M. Gudiño ha desarrollado una propuesta de otra matemática que en vez de trabajar con “la Recta de los Números Reales”, lo hace con los números como entidades, en sí mismas, y no como longitudes ni medidas. No olvidemos que las medidas, sean de pesos, longitudes, espacios, temperaturas, etc, etc, surgen de la aplicación de la mente y los números que viven en ella a la realidad sensible. Es decir, el número no nace de la medida de una realidad sensible, sino al contrario; lo sensible se torna inteligible, o medible, a través del número. El número no surge de la medida, sino más bien, la medida del número, y este, dice Platón, del plano mental de la realidad.  Esta concepción matemática es la de Platón y la de la sabiduría egipcia. Es admirable que un filósofo como Marcelo Gudiño haya llegado, pensando de un modo profundamente natural, fuera de los artificios complejos que generan los prejuicios, a una concepción de la Matemática que es la de los Antiguos Misterios, y a la que para mayor asombro, llama “Matemática Dinámica”, el mismo nombre que usaba Jorge Angel Livraga, Fundador de Nueva Acrópolis en 1957 para referirse a una matemática no estática, sino a la matemática de “los espacios internumerales”

http://www.orgonelab.org/miller.htm Interesantísima página sobre los experimentos sobre el Ether y la velocidad de la luz de Dayton Millar, que contradicen el resultado de Michelson Morley. Paradójicamente Dayton Millar era mejor y más acreditado investigador, además, de cómo dijimos de repetir una y otra vez durante muchos años el experimento. El mismo Einstein aceptó que no podía dar crédito a este experimento, por que si no, toda su “teoría de la relatividad se colapsaría como un castillo de naipes”. Es decir, negó, ciegamente los experimentos que contradecían su teoría y se aferró a aquellos sobre los que se fundamentaba TOTALMENTE, su teoría, como es la invariabilidad de la velocidad de la luz en el vacío. Es muy posible que la fama que ya había adquirido Einstein castrase la eficacia y veracidad de los experimentos de Morley. 

http://www.orgonelab.org/MillerReich.htm Establece relaciones entre el Eter de Dayton Millar y la energía orgon de Wilheim Reich 

http://ourworld.compuserve.com/homepages/dp5/gravity.htm Excelente página de David Pratt, teósofo y científico. Muchos de los datos de este artículo han sido extraídos de esta monografía y de hecho, el artículo de “gravedad y antigravedad” es un resumen del mismo. Recomiendo muy especialmente la lectura de este artículo y de otros trabajos que tiene de Física y Cosmología.

http://www.mountainman.com.au/aetherqr.htm  Más de 50 artículos de científicos que reivindican el eter aportando numerosas pruebas y experimentos. Incluye algunos artículos muy interesantes de carácter filosófico como el de “Nicolás Tesla y la Filosofía Védica” 

http://www.thefinaltheory.com/images/The_Final_Theory_–_Chapter_1.doc  Primer capítulo del best seller de Mark McCutcheon, “The Final Theory” que es un ataque riguroso y demoledor contra la gravedad. Es genial la explicación que hace de cómo la Ley de la Gravedad, tal y como se la concibe hoy, como ley, y no como efecto, viola el Principio de Conservación de la Energía.

 


[1] Evidentemente, el magnetismo a que se refiere no es sólo, el que perciben nuestros detectores, sino también otros de unas ondulaciones no perceptibles por nuestro instrumental

[2] Practicamente toda la cosmología actual se apoya en la interpretación que se da a un hecho y a una hipótesis:

1-       Suponer que la desviación de la luz al rojo de las estrellas lejanas se debe a un alejamiento de las mismas (efecto Dopler-Fizeau) sin aceptar, como lo hacen muchos físicos, que se debe a un “debilitamiento” o transformación de la luz por el enorme espacio recorrido o por otras causas desconocidas

2-        La hipótesis-paradójica, pues más bien existen multitud de pruebas al contrario- que la velocidad de la luz en el espacio es constante, añadiendo, de paso, la inexistencia del eter como dogma inequívoco. De ambas proviene la teoría de la relatividad general y especial y todas las concepciones de universo abierto (Big Crunch), cerrado (Big Bang), plano (Universo de la Física Clásica, Estacionario) o en expandión acelerada (Big Rip), y ahora la exigencia de materia oscura y energía oscura, descontando las especulaciones matemáticas de n+1 dimensiones (10 en la teoría de cuerdas y 96 en las universidades más audaces), que no dejan de ser malabarismos del intelecto, juegos de ingenio o monstruos para amenazar a los estudiantes

 

2 thoughts on “HPB y las teorías antigravitatorias”

  1. Su artículo es muy revelador y compila una serie de evidencias que la comunidad científica “no alineada” ha ido alimentando en contextos no académicos oficiales sobre estas premisas que cada día son más difíciles de encubrir por parte de los poderes fácticos.

    Hace varios meses ya, llegó a mi lugar de trabajo una de tantas noticias sobre las investigaciones y soluciones relacionadas con la energía y ayuda al medio ambiente. Una de ellas hablaba de un individuo, el ingeniero nuclear iraní Mehran T. Keshe y su Fundación sin fines de lucro, la que había creado expectativas a nivel mundial. Comencé a indagar y encontré en los vídeos y literatura disponible en Internet, cosas bastante interesantes. Lo expuesto en los vídeos y explicado por este grupo, creí inocentemente que si iba a ser sembrado en tierra fértil- pues las evidencias mostradas y la lógica expuesta eran contundentes- tendrían enrome repercusión en el orbe. Evidentemente me he equivocado y ahora estas teorías y aplicaciones conexas están siendo perseguidas y han sido satanizadas por los dueños del mundo actual.

    Sin embargo, me permito transmitir a usted una parte de lo que en ese entonces escribí y que tiene mucha vecindad con los razonamientos y contenido de su estupendo artículo.

    El investigador e inventor de lo que expongo ha reunido parte de sus argumentaciones teóricas en un libro intitulado “The Universal Order of Creation of Matters”, el que infortunadamente no es posible adquirir en librerías locales. Y, de lo poco que he leído, en razón de la nacionalidad del autor y la repercusión de las aplicaciones de sus teorías gravitatorias en el campo militar hace ya dos años, cuando fuerzas iraníes bajaron indemne al suelo al más sofisticado “dron” estadounidense Sentinel RQ-170 que husmeaba los cielos de ese país, para desconsuelo de ellos, estas investigaciones han sido acalladas en Occidente. Mientras, parece que este grupo y otros de similar tendencia se mantienen tras bastidores en forma prudente para no ser eliminado.

    Los voceros de esta Fundación Keshe anunciaron que quieren compartir en gratuita y desinteresadamente con el mundo estas revolucionarias aplicaciones relacionadas con el manejo de la gravedad y las otras tres fuerzas de interacción fundamentales de la naturaleza, en especial la electromagnética, y explica en asombrosos enunciados, claros y sencillos, sus fundamentos. Aparecen como alternantes leyes de la física, como una neo visión de las teorías científicas actuales y apartan o ponen en entredicho la engorrosa Teoría de las Supercuerdas y el Modelo Estándar de la Física de las partículas. Es conocido que recientemente, para llenar un rebelde vacío, en los corrillos científicos de los físicos teóricos, se habla de una quintaescencia, o quinto elemento (nuestro conocido éter), para explicar la expansión acelerada del Universo y la presencia de lo que denominan la materia y energía oscura. El campo de Higgs complementa estas hipótesis. Y es allí donde lentamente, como se ha predicho y usted puntualiza en su ensayo, el éter va cobrando más y más importancia y es inevitable que pronto la ciencia se aproxime a las verdades esotéricas y la simbiosis sea inevitable.

    Personalmente creo que, de desarrollarse y ser motivo de apoyo global, todo lo antedicho puede constituir un hito en el desarrollo de la ciencia y un cambio radical en la historia de la ciencia. Como éste, hay elementos que están obligatoriamente siendo revisados, verbigracia la fusión nuclear en frío, línea investigativa que ha sido atacada por la mayoría de las mentes o lumbreras de la comunidad científica actual, por su supuesta inconsistencia y escasos fundamentos teóricos. Brevemente quiero ampliar este tema, apoyándome en apuntes generales de la Web: conocemos que la fusión nuclear, que es la aplicación de la energía atómica actualmente más desarrollada e investigada, es aquella que une los isótopos de hidrógeno, por lo general tritio y deuterio, a través de muy altas temperaturas (decenas de millones de grados). Es la llamada fusión en caliente. Este enorme calor es necesario para vencer la fuerza de repulsión electrostática de los isótopos, por tener igual carga eléctrica, excitándolos de tal forma que, como producto de las altas temperaturas y la velocidad concomitante, llegan a unirse, creando un nuevo estado de la materia: el plasma.

    Hay que suponerse lo difícil y caro que es conseguir esas altísimas temperaturas, propias del Sol y, sobre todo, el confinar el plasma (lo que se consigue por aislamiento magnético o por confinamiento inercial). Por años se ha investigado la posibilidad de la fusión fría, la cual permitiría crear energía sin necesidad de tan infernal calentamiento. Inspirados en estos caminos, Keshe sigue investigando estos temas y en esa línea va más allá por un camino diferente y encuentra en el neutrón (que todos sabemos es un elemento nuclear de carga neutra) la forma de evitar la necesidad de las altísimas temperaturas en los átomos para lograr que el plasma se comporte más amigablemente y pueda ser manejado a temperaturas ambientales. Y este señor nos dice una verdad de Perogrullo, que por tal no había sido evidenciada antes: que el neutrón tiene cargas positivas y negativas y cada uno de ellos se comporta como un corazón infinitesimal electromagnético que genera su propio campo gravitacional en el núcleo atómico; entonces, mediante varias técnicas muy baratas y no destructivas, afirma y demuestra que se puede manejar adecuadamente ese campo gravitacional con relación al de los electrones que interactúan con el núcleo, en una concepción que suena lógica y sencilla, pero hasta ahora desconocida o soslayada pero que siempre ha estado allí y en todas partes, con lo cual se puede manipular o gobernar el electromagnetismo y el campo gravitacional al unísono en forma controlada, en esencia o en definitiva, mediante la reacción interactiva de los campos magnéticos dinámicos plasmáticos en la materia y la antimateria. Keshe utiliza como materia prima el hidrógeno, tan abundante en la naturaleza.

    Ya en el campo macro, el mismo principio se despliega a otros objetos como un automóvil o un medio de transporte aéreo que use estos postulados y su tecnología. Por extensión, el electromagnetismo planetario, el de las estrellas y toda forma esferoidal opera de esta manera y, para matizar el tema, nos dice que ése es el secreto del posicionamiento controlado de la equivocadamente denominada anti-gravedad que usan los supuestos OVNIS, o lo que el investigador ha bautizado como Magravs (Magnetic and Gravitational fields).

    Reclama saber dominar la anti gravedad y pone en ‘pindingas’ y en mal predicamento al tropel de linajudos y caros investigadores de la NASA, a toda la ingeniería nuclear y la aviónica (sobre todo luego del acontecimiento con el avión espía estadounidense- véase este enlace: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=alMJ_8C6cZ8) y a otros centros de investigación científica pública y privada. Ha independizado la gravedad de inercia de la masa. En estas proposiciones la Fundación explica cómo se crea la energía libre y universal, limpia y no contaminante a diferencia de aquella derivada de los combustibles fósiles o la generada en las usinas atómicas por fisión, tan peligrosa y costosa. Dicha fuente energética, inagotable, imaginémonos, tendría innumerables campos de aplicación práctica en el planeta.

    Entonces el siglo XXI y esto próximos años cercanos en especial, seguramente son una puerta o alborada luminosa, feliz para el hombre, desde esta óptica aparente y meramente materialista. Esperemos que haya también otros despertares espirituales paralelos. Estos principios físicos y tecnologías casi de ciencia ficción podrían remover los cimientos mismos de la geoeconomía y geopolítica del mundo y alterar de una vez y para siempre los desequilibrios demenciales enquistados desde los gobiernos ocultos en nuestra historia que tanto sufrimiento e injusticia han causado y se van agudizando cada vez más debido a la codicia y vanidad del hombre. Que estas perspectivas no se vean coartadas por poderosas fuerzas oscuras como ya ha acontecido tan tristemente en el pasado. Está en todos nosotros hacer un seguimiento y estar atentos a los acontecimientos para evitar el sepelio y el olvido de tan valiosas iniciativas científicas.

    Es de esperarse que egregias figuras de sabios intemporales como HPB y otros iluminados sigan reivindicándose mientras la ciencia avanza inevitablemente hacia su espiritualización.

    José Mejía
    16-01-2013

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